Vanidad.


Leyéndolo en varias partes, pero interesándome para decir algo cuando lo leí en Vanidad, lo pensaba más detenidamente. Y sí, en realidad no hay discusión, y el escritor como cualquier otro que esté dispuesto(orillado) al vacío exsitencial/re-constructivo, tiene todo el derecho de mirarse a sí mismo. Frecuentemente esta actitud suele verse por encima del hombro, despectivamente; a mí a estas alturas, que no es tan alto seguramente, no me lo parece. Sí afirmaría que es una farsa, una máscara y un simulacro, pero que tiene un hálito perenne de sinceridad paradógicamente, nadie lo puede discutir. Pues éste que voltea a sí mismo de manera obsesiva no es otro egoísta más del camino, quizá falto de experiencia, quizá huidizo superviviente, pero no un llano bobalicón que se cree el rey del mambo. Que el personaje que se edifica sea un megalómano y que esté con los pies fuera de este mundo, es consecuencia también del camino que ha elegido el escritor parra expresarse, pues al mundo que se afilia el escritor es al de la ilusión, por lo menos, descarada.
La actitud de verse a sí mismo es la aspiración desesperanzada, sórdida, dolida, de verse reconstruído afrontando románticamente, y quizá con algo de rebeldía, la corriente cual salmón en el río. Lo que viene después de un solípsimo es un camino duradero, en devenir. Lo que tiene el auto-grafo frente a sí es la más perfectible de las objetividades, es lo visto por sus propios ojos y ya. Es en este sentido la escritura el espacio expiatorio en el que, sea como fuere, se deja lo que ha de justificarse, se le da explicación al gerundio vital y se pasa, petrificándolo, asimilándolo, diría Nietszche, a la vida misma, a ir por experiencia, recuerdos, sensaciones, en suma, a vivir en el constante Filling del que Habla Ricoeur en Finitud y culpabilidad.
Read more

Repeticiones.

He caído en la cuenta de que, sistemáticamente, octubre no me sienta bien.
Read more

Días de lluvia.

Hoy amanecí necesitando.
Read more

Apariciones.

Desdén hipócrita inspirada desaparición,
incineré la piel, cambio el gesto,
he aquí al local superviviente de mi mismo.
Read more
 
Free counter and web stats