No hay manera de no mirar con los ojos de este poeta que se asume como snetimental y descarado, genuino y natural. Aquí dejo Tres sonetos votivos de Tomás Segovia, en la franqueza, la dulzura, en el brío la profundidad.


I

Si te busco y te sueño y te persigo,
y deseo tu cuerpo de tal suerte
que tan sólo aborrezco ya la muerte
porque no me podré acostar contigo;

si tantos sueños lúbricos abrigo;
si ardiente, y sin pudor, y en celo, y fuerte
te quiero ver, dejándome morderte
el pecho, el muslo, el sensitivo ombligo;

si quiero que conmigo, enloquecida,
goces tanto que estés avergonzada,
no es sólo por codicia de tus prendas:

es para que conmigo, en esta vida,
compartas la impureza, y que manchada,
pero conmovedora, al fin me entiendas

II

¿Qué sabes tú, qué sabes tú apartada
injustamente en tu crüel pureza;
tú sin vicio, sin culpa, sin bajeza,
y sólo yo lascivo y sin coartada?

Rompe ya esa inocencia enmascarada,
no dejes que en mí solo el mal escueza;
que responda a la vez de mi flaqueza
y de que tú seas hembra y encarnada;

que tengas tetas para ser mordidas,
lengua que dar y nalgas para asidas
y un sexo que violar entre las piernas.

No hay más minas del Bien que las cavernas
del Mal profundas; y comprende, amada,
que o te acuestas conmigo o no eres nada.

V

Toda una noche para mí tenerte
sumisa a mi violencia y mi ternura;
toda una larga noche sin premura,
sin nada que nos turbe o nos alerte.

Para vencerte y vencerte y vencerte,
y para entrar a saco sin mesura
en los tesoros de tu carne pura,
hasta dejártela feliz e inerte.

Y al fin mirar con límpida mirada
tu cuerpo altivo junto a mí dormido
de grandes rosas malvas florecido,
y tu sonrisa dulce y fatigada,

cuando ya mis caricias no te quemen,
mujer ahíta de placer y semen.

7 Escrúpulos y jaculatorias.:

Damiana Leyva Loría dijo...

La sensación del deseo hacia la persona que se ama, provocado por esos poemas es increible.
Qué hermoso el amor en su acto más carnal!

Saludos!

José Antonio dijo...

Maestro, el que hoy se emociona te saluda!

carmen jiménez dijo...

Pues yo creo que la única manera de mirar a este poeta hasta ahora desconocido para mi, es con los ojos del que a atrevasado la barrera del amor adolescente. Esa que en las mujeres se combina con la carne y el pudor, y las tradiciones, y niega y cree todavía en la bajeza de los instintos más lascivos. Y no quiero parecer machista, pero la mayoría de los hombres llevan escritos en su piel casi desde niños, la pureza del placer por el placer, sin tener que luchar ni imaginar una historia de amor para disfrutar abiertamente del sexo. Aunque bien es cierto, que no hay nada como sentir que el otro ya lo es todo antes de tenerlo asido entre tus piernas.
Un erotismo desnudo de arquetipos y falsos pudores.
Un saludo.

carmen jiménez dijo...

Fe de erratas:
Al final voy a tener que agradecer recibir por quintuplicado en mi correo, los comentarios que envío a tu blog, porque acabo de releerme y me he dado cuenta de dos fallos garrafales que paso a corregir. Espero que el profe no me quite puntos.
Donde dice "a atravesado", por supuesto quise decir "ha atravesado".
Donde dice:
"tus piernas", debe decir "sus piernas" para mantener esa tercera persona que disimula la primera.
Otro abrazo.

LSz. dijo...

y con una desnudez de palabra, se acerca, o por lo menos teme no acercarse lo que desea mi querida Damiana.

Abrazo.
De emoción para todos, José Antonio.

carmen, Tomás Segovia es uno de los poetas favoritos de este lector raquítico de poesía. Espero que podamos, entonces, celebrar que por medio de este sitio has conocido algo que ayuda a figurar esa civilización de las palabras acerca del acto del encuentro con el otro. Abrazo.

Anónimo dijo...

Estos sonetos han exaltado, completamente, mis (sin)sentidos. Ay!, las palabras: tan llenas, desbordantes, de sentidos!!!
..
A

LSz. dijo...

Ese es Tomás Segovia A, éste es.

 
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