La avenida despejada. La mente en blanco. El pie en el acelerador. Simplemente, todo astrológicamente embonó para un susurro triste. Sentí que todo había dejado de caerse a pedazos. Un nudo en la garganta, el clásico, casi imperceptible, gesto de lamento, la falta de todo: comencé la aspiración a desaparecer. Supe que todo se ha ido a la mierda y que estoy agotado.
Trabajadores de la música, ¡uníos!
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Recibir dinero por la música que haces nunca ha sido fácil. En una de las
cartas más antiguas que se conservan de un compositor, Claudio Monteverdi
se quej...
Hace 23 horas.

0 Escrúpulos y jaculatorias.:
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