Prácticas virtuosas.


Suele agradarme dar el primer respiro cuando el sereno de la mañana aún es frío. Disfruto sin complicaciones la primer canción en el estéreo del automóvil que me lleva agónico a mi destino docente. Veo con buenos ojos mi inmersión en el campo de minas de las clases matinales; sin embargo, debo exigir a la fiel noche que no haya luna en viernes, que los crecientes y el hidráulico devenir se detenga; de no ser así, creo que terminaré pateando puertas, mirando feo, frunciendo el ceño o simplemente agudizando mi insoportable presencia.


Es viernes y pienso en aquél que escribe los viernes o sobre eso días en que todo se contamina; cada parte del adoquín de la vida está carcomido por una incesante música chillante, incidental, pero chillante. Todo se presenta como una jaqueca, un cólico de fin de mes. Aún no termina de empezar mi viernes y ya pienso es claudicar; no me queda claro cómo o porqué, pero estoy irasible. Todavía falta un rato. A practicar la dichosa paciencia.

Voy a dar una vuelta alrededor de mi mismo.

2 Escrúpulos y jaculatorias.:

Srita. Melancolía dijo...

A mi hace tiempo me molestaban mucho los domingos. No sé, pero esos días la soledad se presentaba mucho más tangible, y los recuerdos me dolian más y... en fin, no eran muy buenos momentos para mí. Pero poco a poco, entre la lista del montón de cosas con las que he hecho las paces, está tambiél el día domingo. Ya no me cae mal, ahora hasta podría decir que lo disfruto: levantarme tardísimo, leer concienzudamente el periódico, tal vez ir a al cine si hay algo bueno...
Espero que en tu caso sea sólo de esos días que nos caen mal nomás porque si, y espero también que pronto llenes esos días de cosas agradables. Muchos saluditos!

Gloria dijo...

Dar vueltas en ti mismo...una de esas locuras citadinas y ya nada románticas que se vuelven vicio.

(...)Porque estamos tan solos
Porque no hay en qué manos
Poner nuestro recaudo de andrajos sensitivos
De charcos cavernosos donde danza un reflejo
Porque no hay quien nos saque a la ribera
Porque no hay nada no hay nada que hacer).

T. Segovia

 
Free counter and web stats