Qué gracioso es uno cuando es niño y sabe que hizo mal, o las cosas perdieron su frágil equilibrio en nuestra contra. Qué humor involuntario suscita el actuar infantil que busca esconder las maldades propias y la dimensión que cobran injustificadamente la mayoría de las veces hasta dejarlo a uno como cucaracha boca arriba, indefenso y culpable. También, qué vigencia tiene Raphael en Chile.
http://www.am.com.mx/opinion/guanajuato/el-divo-de-linares-y-las-formas-de-volver-a-casa-7427.html
Los demasiados premios
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El premio del que me siento más orgulloso es el de las mejores pantorrillas
del Encuentro Nacional de Escritores de Palizada 2010. La votación fue
pública,...
Hace 1 semana.

0 Escrúpulos y jaculatorias.:
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